viernes, agosto 25, 2006

Un hilo de voz de miles de kilómetros

(Tinta fresca)

Hoy pensaba publicar otra cosa. Un hecho reciente justifica con creces posponer lo pensado, ahora mismo, ipso facto. Y lo ocurrido, precisamente, me ha hecho pensar sobre vosotros. Sí, sobre ustedes: tú que lees esto, aquel o aquella que suele comentar.
Seré sincero: tan importante como los contenidos que escribo y que se muestran en vuestras pantallas es la relación de comunicación con vosotros, queridos lectores y comentaristas. Y no es palabrería. Este es un estudio que no tiene, ni de lejos, mil visitas al día (al menos de momento…); por eso, las contadas personas de la red que pasan el umbral y se molestan en dejar una nota son, por consiguiente, un factor primordial a la hora de continuar con renovado entusiasmo la rutinaria tarea de mantener un blog. De ahí, conocer a estas personas, más que un placer, es una necesidad personal y blogueril.
Últimamente, los encuentros con estos lectores empezaban a producirse. En la entrada anterior se pudo leer que conocí a Elendaewen. Días atrás, a punto estuve de encontrarme con Terminus y Sabejal (cuestión de tiempo). Y, al igual que con estos, mantengo contacto con otros lectores.

Pero, ¿qué hecho reciente, como he indicado al comienzo, motiva esta nueva entrada con alarmante nivel de peloteo? No, no es que sea el aniversario del blog, tampoco se cumplen los 1000 comentarios (no los cuento, ni idea), ni las 10.000 visitas, ni las 100.000 entradas... No, no se trata de nada eso.
Estaba atareado, ayer noche, porque el ordenador se volvió rebelde (nada, que a la maquinita le da por inventarse nuevos problemas cada vez que arreglo uno); cuando, de repente, alguien llama al teléfono móvil, un número interminable que no cabe en la pantalla del celular. Suena varios segundos, dudo, y procedo a responder:
- ¿Con quién hablo? -pregunta una voz lejana con dudoso acento.
- Pues… con… Carlos. ¿Y usted quién es?
- Oye, dime: ¿a quién le has pasado tu número últimamente?
Yo, agobiado porque el ordenador no encendía, pensé que la mujer, encima de equivocarse, me quería culpar a mí de su desliz telefónico. ¡Lo que faltaba! Mi interlocutora volvió a preguntarme la curiosa frase. Un momento, empecé a caer en la cuenta… sí que pasé recientemente mi número de teléfono a cierta persona: a Insanity.

Para quien no lo sepa, Insanity es una encantadora latinoamericana, bien conocida por un amplio sector de blogueros (a quienes tiene congregados en su propio blog). Desde los comienzos de Cantautores mudos, Insanity ha seguido el transcurso de este estudio, apoyando a este humilde responsable con sus motivadores comentarios. Por eso, la llamada de Insanity es un detalle muy preciado.

Descubierta la sorpresa reaccioné un poco idiotizado, con cierta vergüenza, pero muy emocionado. Me hablaba Insanity a miles de kilómetros. Enseguida, reconocí su musical acento latino. “¿Dónde estás, qué tal, qué hora es allí?”. Era Insanity, advertí su modo de construir sus frases y el valioso efecto que siempre tienen. En verdad, poco hablamos sobre nosotros mismos, la conversación fue un continuo devenir de agradecimientos y halagos para cada uno, palabras que ya necesitaban decirse fuera de una pantalla de luz.

Insanity, con su voz, supera la dulzura escrita con la que nos tiene acostumbrados.
Es curioso cómo en esa llamada telefónica el mundo me pareció más pequeño, una llamada desde Uruguay hasta el sur de España, con un océano por medio. Poco pude decir, ya la avisé: me explico mejor escribiendo que hablando. Pero qué grato escucharla, es encantadora, uno sonríe al recordarlo. Me hizo sentirme muchísimo mejor, anima, reconforta su hálito. ¡Cómo debe de ser en persona!
La próxima vez intentaré decir más cosas, procuraré controlar el efusivo nerviosismo. Menos mal que tengo esta plantilla oscura donde ocultar la cara de idiota sonrojada.

Muchas gracias, In.

Y a todos vosotros: queridos lectores, comentaristas y amigos, mis más sinceros agradecimientos por leer este estudio. Que ya era hora de que lo soltara por primera vez con su debida entrada, qué poca vergüenza, Sr. Chow.



Editado dos días después:

Y siguen los encuentros: ayer me prepararon una encerrona para conocer a Terminus. Pero qué hombre tan majo, menudo señor de la juerga, ¡qué pedazo de buena pesona! Un placer, Mr. Guinness.



La ilustración es una de las imágenes que Insanity utilizó para su blog.

14 Comments:

Blogger illeR dijo...

Buff!!! Es una historia emocionante, esas son las llamadas que alegran un mal día....

Y yo desde aqui tambien te quiero agradecer a ti que dejes tus comentarios en mi blog, a pesar de saber que sera un comentario efimero porque el post será borrado ;- ) Gracias!!

12:57 a. m.  
Blogger florecilla de alcanfor dijo...

Eres un cielo y te haces querer. Gracias por tu agradecimiento.

(Hoy he visto Maleficio, estoy insomne del miedo que tengo)

2:10 a. m.  
Blogger Rocío dijo...

Suenas encantador cuando te pones asi, jeje... :)
Creo que ahora mismo estarás cenando con mi hermana... ya contarás también qué tal fue, jiji
Besitos artista :)

9:16 p. m.  
Blogger Insanity dijo...

Sr.Chow...El regalo precioso me lo diste tu al depositar tu confianza en mi; me confiaste tu número telefónico, sin dudar de mi persona.
El lazo de amistad se hace cada vez mas fuerte entre ambos, porque nos une el afecto y el respeto mutuo, Carlos.
Tu voz me llegó hasta el alma; tu sensibilidad es impresionante, a cada palabra que pronunciabas más comprendía yo el porqué me emociono tanto cuando visito tu estudio.
Tus letras ya tienen voz, cantautor-no-mudo.
Agradezco a la vida por la hermosa oportunidad de conocerte. Muchas gracias por todo.
Mi saludo reservado, sr.Chow. Y este abrazo :)

PD: Ya nos conocemos la risa, ¡qué grandioso! ¡ Jajaja!

2:09 a. m.  
Blogger sacris dijo...

Es genial poner voz y/o cara a alguien a quien lees frecuentemente.

un saludo y no olvides que tenemos una caña pendiente cuando vuelva a bajar a tu tierra.

8:38 a. m.  
Blogger Carlos (sr. Chow) dijo...

Iller: ¿Alegrarme? ¡Me puse en una nube!
No hace falta que me agradezcas nada, mujer. Es un placer visitarte y comentar en tus post, aunque alguno vaya a ser borrado.

Un saludo, chica.


Fiorecilla: Demasiadas cosas bonitas me estáis diciendo. Gracias, Fiorecilla, tú sí que eres un cielo.

(Y te gustó la película, ¿no? Jeje, o al menos, hizo efecto en ti).

¡Un saludo con maleficio!


Rocío: ¿Qué quieres decir con "cuando te pones así"? Jeje, en serio.
Pues tu predicción estaba en lo cierto. He editado, con un párrafo final extra, con mi parecer. :)

Un saludo, faraona.


Insanity: Sí, me enorgullece decir que el lazo de amistad se hace más fuerte. :)
Sinceramente, tengo que confesarte que ninguna mujer me dijo tantas cosas tan bonitas... Así que te repito otro de mis "Ooooh". :)

¿Hace falta que te diga: tu saludo reservado?

P.D: Tengo que oírte reír más.


Sacris: Gracias, colega. No lo olvidaré. :)

¡Un saludo, Sacris!

5:22 p. m.  
Blogger najwa dijo...

Es un placer leerte tan emocionado, Carlos! :)Seguro que hablar con In te aportó muchas cosas.
Son curiosos estos lazos que se crean, verdad? son realmente especiales.
Yo he conocido a un par de personitas del blog en persona y es rara la sensación de estar con un desconocido del que conoces muchas cosas...
Y luego están los mails personales o las conversaciones con gente que no has visto y reconozco, que es un cariño increíble que crea fuertes lazos de amistad... aunque no nos veamos... es curioso.
Me alegra verte contento, conocerte a través de tus palabras es un placer. Quizá un día incrementemos la lista de los bloggers que un día se encuentran en un rincón para tomar un café.
Besos, muchos, entre tus notas de pianista! Hoy bailo entre tus melodías porque me contagiaste un bonito estado de ánimo.
Muchos, muchos besos.

10:02 p. m.  
Blogger terminus dijo...

El placer fue mío Carlos y ... Te gustó la encerrona, jejeje. No se me olvida tu cara cuando levantaste la vista y te encontraste conmingo justo enfrente tuyo, jejeje.
Y ya sabes, nos veremos más veces, fue impresionante conocerte y poder hablar contigo por fin, que sabes que tenía muchas ganas.

Un Abrazo


Edu

11:14 a. m.  
Anonymous Gabi dijo...

Leerte, Carlos, es un placer por el que estarte agradecido a tí.
Puedo imaginarme tu sorpresa al oir su voz. Insanity es realmente una persona muy especial. Así que sí, merecía la pena retrasar otros post para contarnos esto.
Un abrazo.

1:05 p. m.  
Blogger sabejal dijo...

ehhh! que viene terminus de toledo y te conoce y a mí que estoy al lado no me haces un huequito... tendrás poca vergüenza! :P Hasta pronto espero!

2:27 p. m.  
Blogger Elendaewen dijo...

(^_^)

4:08 p. m.  
Blogger Carlos (sr. Chow) dijo...

Najwa ¿Te contagié un bonito estado de ánimo? Pues aprovecha, dulce bailarina. Y yo que me alegro de haberlo conseguido, espero que se repita.


Terminus: ¿Qué más puedo decir, piratilla? Seguir en mi cabezonería, que ya conoces: ¡el placer fue más mío!

Y yo que me alegro de que no olvides ese preciso careto del encuentro (menudo careto).


Gabi: Y cuán especial que es, ¡hoy me volvió a llamar! Lindísima, cómo me encariña su acento, lo que dice, como sonríe...


Sabejal: Ay, ay, ay. ¡Pero si te estoy esperando! Tienes que empujarme, como hizo él, ¿ves? Si no cuesta. Soy introvertido, pero luego me transformo, a veces.
Espero que sea pronto.


Elendaewen:
(Carita sonriente). Te la puedes imaginar, ya que me has visto. :)



Saludos a todos, gracias por vuestros comentarios.

11:45 p. m.  
Blogger morrigan dijo...

ya veo que gracias a los blogs se hacen buenos amigos... espero formar parte de ese grupo de lectores-amigos que te visitan cada dia... de momento y siempre con tu permiso, te enlazaré en mi blog.
Un saludo

5:02 p. m.  
Anonymous mayka dijo...

Y me encantó presenciarlo :), vaya dos personajes...

"Especial"

8:33 p. m.  

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