lunes, agosto 07, 2006

Día de feria

(Desvaríos noctambulares / Tinta fresca)

Todo el mundo se preguntaba lo mismo: ¿cómo en un pueblo tan pequeño como Villanueva del Rosario, en una feria tan poco conocida, toca Quique González? La concejalía de cultura del pueblo ha sido la única que ha acercado a Quique a Málaga en su gira “Desajuste de cuentas”, donde repasa su trayectoria musical hasta la fecha con motivo de su último disco Ajuste de cuentas. Un gran acierto, iba a ser el concierto del verano para nosotros. Sí, el concierto del verano, ya que, por desgracia, el programa musical de la feria de Málaga (que empieza este viernes) es pobre y poco (o nada) variado. Repleto de cantantes comerciales prefabricados y, salvo alguna excepción, ninguna alternativa musical diferente de calidad. Por eso, todos querían levantar un monumento a Villanueva del Rosario, y desde este estudio, ahí va esta reprimenda verbal a los encargados del programa musical de la feria malagueña por su oportunista contratación.

Noche del 2 de agosto en Villanueva del Rosario. Pisamos el pueblo y, ante nosotros, se extendía una pequeña plaza repleta y atenta a lo que ocurría en el escenario. Una mujer presentaba a Elsa Ríos, todo el aforo lleno de mayores de 40. La gran pregunta era: ¿aquí toca Quique? Y volaron al aire un montón de hipótesis.

Al rato, vimos un grupito de personas que llevaban una misma camiseta, azul, con un nombre en el bolsillo delantero. Una “T” grande sobresalía del logotipo, nos preguntamos: ¿serán esos los Taxidrivers? (El grupo con el que suele tocar Quique). Pero, eran muchos los tíos con esa camiseta… ¡Vamos a preguntar! (Y supuestamente estábamos sobrios). Nos acercamos a uno de ellos: “¿Sois los Taxidrivers?”, “¿Qué? …no, somos los técnicos”. Decidimos llamarles los tecnidrivers.

La feria de Villanueva del Rosario es, únicamente, una calle, y no había ninguna caseta. Detrás del escenario, con Elsa Ríos entusiasmando a los mayores, vimos un buen número de guitarras (que, obviamente, no iría a utilizar la popular cantante). Custodiaba los instrumentos un tipo de negro y con rastas. "Sí, aquí toca Quique", nos confirmó amablemente.

Elsa Ríos se despidió de su público: “Y ahora estará con vosotros un magnífico cantante… que se llama… Quique”, y la cantante volvió la cabeza en busca de la confirmación que indicara que no se había equivocado. En cuanto bajó de la plataforma, algunas personas se pegaron a las vallas del escenario. Nosotros ahí, en primera fila. Arriba colocaban los instrumentos y probaban el sonido. La presentadora de antes subió al escenario, presentó a Quique, nos caldeó y remarcó las intenciones del alcalde de traernos a un cantautor de renombre: ¡Quique González!

Quique apareció con la Ray Band y comenzó el concierto:


Retumbaron los altavoces: Suave es la noche con Quique, Crece la hierba en Villanueva del Rosario, dejamos Vidas cruzadas, fue algo Personal y nos bañamos en Salitre

Quique bromeó confesando que estaban a punto de perderse viniendo por Antequera, de ahí que cantara Por caminos estrechos; recordamos que somos Kamikazes enamorados y nos noquearon como al Kid Chocolate… Quique, con cubata y cigarro en mano, y nosotros lo echamos todo Por la borda; no llovió pero de repente nos mojamos Bajo la lluvia, y con Polvo en el aire, estuvimos Caminando en círculos… Paramos y subimos a la suite del Hotel Los Ángeles; ¡ay! esos Días que se escapan

Luego Quique a solas con el piano en el Hotel solitarios, alguna inédita... Volvió la Rayband, soñamos con Miss camiseta mojada y Me agarraste, con alguna canción más, hasta que la fiesta terminó. Ya verás que tocan Pequeño rock and roll, ¿ves? Te lo dije.

Quique nos lanzó su voz, a veces tocando acordes en su guitarra, otras agarrando el micro con las dos manos; pero siempre con los ojillos entrecerrados, de modo que a veces creías que te estaba mirando de reojo.

Quique, al ritmo de la Ray Band, animaba al grupo bailando.

No pudo faltar su armónica.

Manos al aire, palmas, el público coreaba, jaleaba: "¡Ese Quique, ese Quique, oé, oé!". Algunos pedían canciones: “¡Conserjes!”, “¡Pájaros!”, "¡Cuando éramos reyes!", "¡73!". Un nota exclamaba religiosamente entre canción y canción: “Ese Quique auténtico”. Y otro que, de repente, pidió desesperado: “¡Se nos iba la vida, por favor!”. En pleno éxtasis, Quique se volvió de espaldas, se empapó de agua por el pelo y tiró la botella al público. Alguien la consiguió y la zarandeó, salpicando con las últimas gotas nuestras espaldas.

Una hora y media de un concierto pequeño pero grande, íntimo, con un Quique entregado y amable, en ocasiones dirigiéndose al público, con pocas palabras, rotundo.


Nos juntamos en las gradas y me ofrecieron unos bocadillitos. Resulta que Susana (mi cuñada) y Paco (un colega), fueron a buscar los servicios de la Casa de cultura y tuvieron que hacerse pasar por amigos de Quique. De tal modo que llegaron hasta su camerino, donde consiguieron algunos refrigerios. Así que comimos algo por cortesía de Quique.

Minutos más tarde, un grupito se había amontonado en las puertas del edificio para pasar y ver a Quique. Como Susana estaba allí con los discos en mano para ser firmados, me atreví a entrar con ella, como si fuese mi guardiana, para superar la timidez de un posible y esperadísimo encuentro personal. Allí esperamos, entre risas y quejas con los dos tecnidrivers que custodiaban las puertas. A mi lado esperaba una simpática chica catalana que se ligó el tecnidriver más joven (no toda la noche iba a ser redonda para mí). Susana increpaba a Nitro, el manager de Quique, que salía y entraba constantemente, porque todavía no nos dejaban pasar. Nitro tenía un enorme pelo a lo afro e interminables patillas (clavadito a Satán, el torpe personaje de Bola de Dragón). Pero el primo de Quique tenía paso primero, y con él la larga fila de amigos del primo de Quique. Más espera, el tecnidriver ligón ya tenía el número de la chica. Toque de Nitro, entramos.

Sin saber muy bien qué estaba haciendo subí las escaleras y ahí a Quique de perfil en la puerta. Abrí los ojos, un extraño gesto de brazos… él me vio, también abriendo los ojos (probablemente sorprendido por la mueca que tenía dibujada). Nos dimos la mano, unas pocas palabras nerviosas, gracias, el autógrafo, muchas gracias, otra vez la mano, gracias, muchas gracias maestro, gracias… (demasiadas efusiones, no recuerdo el orden claro). Quique es bajito y, como ya había comprobado en algunas entrevistas, un artista de pocas palabras. Un tío amabilísimo.

Con los discos ya firmados para mi hermano (qué paciente, Quique, gracias), Susana, que es la chica más salerosa que he conocido, pellizcó la barriga de Quique: “¡Esa barriguilla, canijo!”, y Quique sonreía.

Luego, felicitaciones al teclista y al guitarrista (qué máquinas). Ahí fuera casi no quedaba nadie. Quique salió con el grupo y lo volvimos a saludar. Susana (la única que se atrevía a hablar), le preguntó si le había gustado el pueblo. Quique, sonriendo, decía que no había podido verlo. Se alojaban en Antequera y se iban al día siguiente.

Entonces, Susana se despidió por todos: “Pues nada, canijo, que te vaya todo muy bien”. Quique, muy agradable, se lo agradeció.

Saliendo del pueblo, dio la casualidad de que íbamos detrás de la furgoneta de Quique. Recorridos unos pocos kilómetros, ellos tomaron una dirección y nosotros otra. En el trayecto a casa escuchamos de nuevo las canciones. Esa noche fuimos pequeños rock and rolles.



Dedicado a: Javi, Fran, Moi, Susana, Paco, Inés, Sabrina y Don Mendo (pues estuvo en alma con nosotros).

Fotografías de Inés, Javi y Fran.

13 Comments:

Blogger Don Mendo dijo...

Joder, no estaba ya emocionado leyendo esa pedazo de noche cuando vas y me lo dedicas jaja. Una pena que estuviera sólo en alma, el cuerpo lo tengo más bonito.

Música y mujeres salerosas, eso es todo lo que necesitamos ¿eh?.

Este Quique es de los músicos más honestos que hay, que ha llegado donde está gracias a las recomendaciones desinteresadas y al boca-oreja (y esto nos lo puede confirmar alguna lectora simpática que lo ha conocido así, jeje). Y además le echó cara a la industria como sus admirados Wilco y fundó la Varsovia Records. Ojalá hubiera más gente así, y no los que se operarían para conseguir el triunfo.

En fin, que vaya lujazo, figura. Y que la crónica está genial: hay veces que lo bordas. :P

1:12 a. m.  
Anonymous Moisés dijo...

Por cierto, no trates a Susana como "compañera", que está bastante feo por tu parte: Susana es mi novia; y si yo soy tu hermano, eso quiere decir que es tu CUÑADA. Que gracias a ella la noche te salió redonda (excepto por lo de la chica catalana; no todo te lo van a dar en esta vida, hay que currárselo).

Completamente de acuerdo contigo, Don Mendo. Quique Gonzalez es de lo mejor que le ha pasado a la música en España. Conservo perfectamente la primera vez que escuché su música, hará ya cuatro años (acababa de sacar Salitre, creo). ¿Sabias que Quique ha sido telonero de Wilco y de Ryan Adams? Seguro que fueron noches impresionantes. Un saludo.

2:27 a. m.  
Blogger Carlos (sr. Chow) dijo...

Don Mendo: Mi hermano ya te lo ha dicho todo con respecto a Quique. Jeje.

Gracias a ti, colega. La próxima será con los dos como protagonistas.

P.D: Genial tu avatar. Te viene perfecto...


Moisés: Jaja, cierto, cierto... Mea culpa. Pensé lo mismo que tú, querido hermanito, pero tengo cierta reserva a la hora de escribir sobre aspectos personales, más aún si se trata de segundas personas. Por eso, a veces no sé en qué medida especificar sobre algo. Pero tienes razón, y más tratandose de Susana, ¡por favor! Lo edito, para que veas... :)

¡Gracias por tu visita!

Que lo sepan todos: Susana es mi CUÑADA, y es la mejor y la más salerosa.

3:00 a. m.  
Blogger Elendaewen dijo...

Qué bien suena todo... A ver cuando vienes a ver a los mios =)
Un saludo!

3:23 a. m.  
Blogger Rocío dijo...

Desdeluego, yo no sé a qué clase de alcalde voto cuando llegan las elecciones, que hace que vengan artistas como Quique na más que pa dormir mientras los conciertos se dan en el pueblo de al lado... Genial tu descripción Carlos! Se ve que disfrutaste como un pequeñajo, jeje
Por cierto, pásate el segundo sábado de feria de málaga por la caseta de la juventud a eso de las 23'30. Va Alfonso Moreno... es la única actuación que supongo veré. Bueno, y las noches de flamenquito puro, ejem...
Besos artista :)

10:37 a. m.  
Blogger illeR dijo...

Muy buena la cronica, menuda envidia que me das....Menos mal que yo en septiembre repito concierto (voy a verlo a Cordoba)

Post -> Me uno al club "Quique Gonzalez es de lo mejor que le ha pasado a la música en España"

10:54 a. m.  
Blogger terminus dijo...

Grrrrrrrrr, verde.... si verde de envidia estoy, grrrrrrrr. Y yo por aqui currando como un... pues eso currando.
Me alegra que lo pasarais de miedo.

Un abrazo

Edu

1:25 p. m.  
Blogger florecilla de alcanfor dijo...

Que crónica tan buena, Carlos.

No conocía a Quique González (perdón perdón perdón... :P )

2:50 p. m.  
Anonymous jay dijo...

genial, qué más decir de aquella noche... ahora también nosotros somos tecnidrivers, ¿no? esas ganas de coger la guitarra y desgarrar unos acordes, intentando emular a nuestro ídolo... pequeño superman.

gracias por la dedicatoria.

5:12 p. m.  
Blogger sacris dijo...

Una noche geníal! tenía ya ganas de leerlo, para serte sincero no conocía a Quique González pero ya estoy haciendo trámites para conseguir sus canciones.

Un saludo!

5:39 p. m.  
Blogger Nepomuk dijo...

Chapeau.

Cuánto entusiasmo y cuánta ilusión en lo expresado, Sr. Chow. Así se vive, así se cuenta y así se contagia. Y si no, dime tú por qué íbamos a estar los foráneos en estos momentos escuchando la discografía de Mr. "Canijo" Gónzalez y contagiándonos de su arrastre de bemoles :)

12:32 p. m.  
Anonymous Gabi dijo...

Vaya reportaje, intrepido y dicharachero reportero :). Periodismo de calidad.
Un abrazo.

2:54 p. m.  
Blogger Carlos (sr. Chow) dijo...

Elendaewen: Ay, sí, sí… ¡pero qué desastre soy! Por favor ten paciencia conmigo. Iré, iré. ¡Ah! Pero recuerda que fui a uno, jeje. Incluso tiene post. Pero sí, ya sé que he faltado mucho.


Rocío: Sí, precisamente esa es la única actuación que me gustaría ver (anda, Elendaewn, jeje). Tengo intención de ir, a ver si puedo. Pero, si no me equivoco, Alfonso Moreno es telonero, fíjate que ni siquiera es un concierto en toda regla.

illeR: Gracias mujer, ¿pero envidia? ¡Si lo has visto más veces que yo!
Pues una más al club, estupendo.


Terminus: Estuvo genial, para qué negarlo compañero. ¿Tú también con envidia? ¡Pero por una juerga que me corro tú has tenido 30! Un abrazo a ti también.


Fiorecilla: Jeje, no te preocupes Fiorecilla. Te perdono porque sé que vas a empezar a escucharlo. :)
Espero que te guste.


Jay: Gracias a ti, amigo. Sí, ya sabes que tengo que empezar a aprender acordes…


Sacris: ¡Eso es! Otro fan de Quique. Cuéntame qué te parece cuando finalicen los trámites. ¡Gracias! Tus ganas de leer la crónica me han animado mucho.


Nepomuk: Gracias compañero. Pues ya me dirás entonces qué te parece a ti y a Jim el gran “Canijo González”. ¿De acuerdo? ¡Atento a sus conciertos!


Gabi: ¿Te gusto más como publicista o como reportero? :)

10:14 p. m.  

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