jueves, junio 15, 2006

Confesiones a Woody Allen (II)

(Desvaríos noctambulares)

Hola Woody, ¿qué tal estás? No pensé que tardaría tanto en dedicarte otro monólogo; aunque posiblemente pienses lo contrario, que mi desahogo vuelve demasiado pronto.
¿Escuchas? Te pongo de fondo algunas canciones de Sara Vaughan. Seguro que eso te gusta más y hace el desvarío más leve, ¿verdad?
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Hace unos días volví a ver Delitos y faltas, una de tus películas cumbre, todo un ejemplo ilustre de combinar comedia y drama. Es esa película la que comparan continuamente con tu última, dramática y operística Match point. Por supuesto, tiene puntos en común, pero no me parece nada cierto eso de que “es igual a Delitos y faltas”. Volviendo a ésta: he de confesarte que confundía ese film con Maridos y mujeres (no sé porqué, posiblemente las vi cercanas en tiempo). Cuando volví a ver Delitos y faltas pensé que no la había visto (espero que no te decepcione, te aseguro que me di cuenta casi en la segunda secuencia). En mi opinión, hay un momento en la película en el que destrozas al espectador, en sentido emocional, claro. Cuando caí en la cuenta de que era en Delitos y faltas donde ocurría esa secuencia, me entraron unas ganas tremendas de llegar a ese punto, pero a la vez lo temía, porque iba a doler de nuevo. Es en la celebración de la boda, antes de que, por fin, coincidas en escena con Martin Landau. Es ese primer plano tuyo en el que ves llegar a Mia Farrow con Alan Alda. Hay tanta decepción en tu rostro... Cuánto abruma ese plano, cuánto dolor contenido… Me parece sublime, maravilloso, y cómo sigue toda la secuencia final. A mí me destrozaste, una de las experiencias fílmicas más llenas de mi vida.
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Como ves, hay folios apilados por toda la cama. Folios que luego pasan al escritorio, retornan a la cama, luego al sofá, al escritorio… eso significa que estoy en época de exámenes. Terminaron las clases, exámenes de junio y fin de curso. La verdad es que este tercer año ha sido el peor (el primero lo dejo al margen, fue una desorientada toma de contacto). Ha habido momentos muy buenos, por supuesto, pero la balanza está un poco desequilibrada. Si no fuera por el grupo de amigos por el que me dejo caer y que me adoptó el segundo año, hubiese sido muy triste. Tengo que agradecerles mucho. Y ya pensando en el cuarto curso no me pinta demasiado bien, por eso de ser precisamente el último. Todo ese follón del viaje de fin carrera y la graduación, los actos de despedida son tristísimos. Eso significa que termina una época, y no querer que se termine ocurre por dos simples razones: o lo has pasado tan bien que no quieres que acabe, o has salido insatisfecho y necesitas cambiar algo, alguna pieza, antes de que sea demasiado tarde y pese. En mi caso, es una extraña mezcla de las dos cosas.
Mucha gente se dispersará cuando acabe la carrera, ¡adiós, hasta la vista!, y esa vista, si se produce, es totalmente a causa del azar. Hay unos pocos (muy pocos), que no, que sé que no se perderán y que estarán aunque alguna distancia kilométrica los aleje. Son de los que se cuentan con una mano y parte de la segunda, pero eso alivia y alegra.
Es curioso, pero a mí me gustaría estar otra vez en segundo. Antes de tener el diploma en mano (supongo que lo conseguiré), antes de eso, justo al final, volvería a segundo. Tiene su gracia, porque todo el mundo desea acabar la carrera de una maldita vez.

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Te ha sorprendido el nuevo elemento de atrezzo del estudio, ¿verdad? Justo delante de ti, encima de Tchaikovsky, el piano. Efectivamente: tres espadas samurai. ¡Ganadas en un concurso! Impresionante, sí. ¿Te acuerdas de cuando vi The hidden blade, esa maravillosa película de Yoji Yamada? Al llegar al estudio visité algunas páginas en Internet para leer algunas curiosidades y críticas. Entre las páginas vistas, una de ellas fue la
oficial en España. En esa web participé en el concurso, tan sólo consistía en mandar un correo, así que lo hice y mira qué suerte (aunque no creo que haya participado mucha gente). Cuando me comunicaron por correo que las espadas las enviaban al estudio, a esta habitación, no lo tomé muy en serio. Fue una felicidad pasajera muy grande. Mira, ¿te gustan? [Pose samurai con la katana] ¿Qué te parecen? Son bonitas, con fundas de madera… Pero, ¿qué te pasa? ¿Acaso caen goterones por tu frente? ¡Pero, tranquilo, si son decorativas, apenas están afiladas! Mejor las dejo bien lejos de tu sitio…
Vaughan ya termina de cantar Danny boy.
Buenas noches.

21 Comments:

Blogger Elendaewen dijo...

Buenas noches, y preciosa conversación =)

9:05 a. m.  
Blogger ma´heona´e dijo...

Cuántas cosas para decir...

Delitos y Faltas, qué película, y qué decepción ver aparecer a Mia con ese acompañante. Incomprensible para el pobre Woody (que normalmente siempre acaba en buena compañía) pero no tanto para mí, no se, me imaginaba algo así.

Es cierto que la comparan con Match Point pero... Para mí Match Point roza la perfección.

Yo deseaba acabar la carrera con todas mis fuerzas. Para mí han sido años de decepción, unos años en lo que todo, empezando por mí misma, ha acabado radicalmente. También el mismo y único pero: mis chicas, que me adoptaron ya en cuarto curso.

En cuanto a las espadas, qué bonitas...

Cuántas cosas me gustaría decirle a Woody Allen. Me gustaría encontrármelo por casualidad en ese banco bajo el puente de Brooklyn, el mismo donde se sentó con Diana Keaton en Manhattan. Cuando estuve allí y lo encontré, me senté casi con reverencia. Y entonces comprendí muchas cosas que su cine nos expresa. Entre ellas cómo se puede llegar a amar una ciudad.

He hecho un post alternativo, jaja. Qué rollera soy. Un besote.

10:46 p. m.  
Blogger susana dijo...

Que bonito el soporte con las katanas...oye no sabia yo que Woody hablaba tan bien castellano jaja, aunque me encantaria algo de musica por aqui jaja aunque sea tararerada..ah por cierto jajaa soy traductora de sordomudos y payasa (raro si) jajaa si me necesitas llamame, besos su
P.D:Usa la frase siempre , disfrutala y sueña con rostros hermosos...

12:54 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Debe estar bien esa película de tu aclamado actor y director Woody Allen, me gustría verla. Pero antes, quisiera ver de nuevo Match Point, que siempre es bueno ver varias veces buenas películas ya que descubres detalles nuevos.

Bonita foto la que le has sacado a las espadas, tengo ganas de volver a empuñarlas y sentirme como una auténtica guerrera.

Un besito de Rikku

PD: En mi espacio también puedes dejar algún comentario...¬_¬'

5:37 p. m.  
Blogger Carlos (sr. Chow) dijo...

Elendaewen: Buenas noches, señorita. Y gracias por tu amable frase.

Un saludo.


Ma´heona´e: Deberías hacer más posts alternativos, ¡complementan muy bien! Nada de rollera, por favor. Con el estilo que tienen tus palabras...
Manhattan corre por mis venas.

Un saludo con rapsodia en azul.


Susana: Bienvenida al estudio del Sr. Chow. Bueno, el Woody de barro pintado del escritorio no dice mucho, puede que me haga falta tu ayuda como traductora de sordomudos, jeje.
Eso que dices de la música está en proyecto...

Gracias por tu visita, un saludo.


Rikku: Hola, querida amiga. Match Point la veremos de nuevo juntos. Pues en esta película sí que hay mucho amor-odio-pasional, ¿verdad? Jeje.

P.D: Perdón, me paso por tu espacio, qué desconsideración por mi parte...

Un saludo.

3:04 a. m.  
Blogger terminus dijo...

Carlos majo, veo que no te hace falta nadie para liarta a hablar, jeje. Aunque para hablar con el bueno de Woody es casi lo mejor.
Cuando termines de estudiar, si pasará eso que dices. Luego te llevarás sorperesas como las que me llevo yo. Vas a un pueblo y te encuentras a un antiguo compañero de alcalde, a otro de catador de vinos, otro de basurero ,que no tengo nada en contra de los basureros al contrario es admirable el trabajo que hacen. Pero este tipo era el que más presumia y demás, al final resulta que existe cierta justicia en el universo.
Por cierto, yo tengo dos katanas que sí están afiladas. Las hicieron así expresamente por que eran para mi. No se que me verían en la cara, jejeje.

Un Abrazo majo.

Edu

10:28 a. m.  
Blogger MentesSueltas dijo...

Pasaba a conocer tu espacio, sigo leyendo y luego comento.
Te dejo un abrazo desde Buenos Aires.

MentesSueltas

1:20 p. m.  
Blogger Carlos (sr. Chow) dijo...

Las tardecitas de Buenos Aires tienen un qué se yo..., dice Goyeneche en esa hermosa letra de Horacio Ferrer con la música de Piazzolla.

Un saludo, Mentes sueltas. Bienvenido al estudio del Sr. Chow, tu presencia es grata.

1:31 p. m.  
Blogger florecilla de alcanfor dijo...

Ya he leído en varios blogs la tristeza que produce el último año de carrera, aunque tú eres el único que se lo cuenta a Woody Allen :)

Que tengas muchísima suerte en tus exámenes, Carlos.


(hasta el 26 no sé nada de la PAU)

5:29 p. m.  
Blogger reflejos dijo...

Me gustó tu diálogo nocturno con Woody Allen. En cuanto al último año de carrera, aunque hace muuucho que la terminé,es cierto que se produce una desazón y en mi caso fue debida a tener que enfrentarme con la realidad laboral, previas oposiciones.
Un abrazo y ánimo.
PD: Lo del gorrión es rigurosamente cierto. :)

5:41 p. m.  
Blogger florecilla de alcanfor dijo...

Sr. Chow, mira este blog:

http://duna.blogia.com/

(creo que te va a gustar)

8:00 p. m.  
Blogger felicienta dijo...

Oh! pero que interesante y original conversación .......digamos que estoy en un Blog de un fanatico de Woody ? .......

un abrazo . see you !

3:15 a. m.  
Blogger Carlos (sr. Chow) dijo...

Perdona, Terminus, te salté:
¿Tienes katanas? ¿Y cómo es que no has publicado alguna foto en Kalgash?

Un saludo, señor Guinness.


Florecilla de alcanfor: Sí, se lo cuento a una pequeña escultura de barro pintada, pero se le parece tanto. Cosas de un pobre loco.
Gracias por tu recomendación, lo he ojeado...
Ya nos contarás lo tuyo.

Un saludo, Fiorecilla.


Reflejos: Enfrentarme a la vida laboral no me preocupa tanto ahora, la desazón proviene de lo ya escrito.
Me haces preguntarme qué estudiaste, qué oposiciones... me dejas curiosidad. Jeje.

Un saludo, Reflejos.


Felicienta: ¡Bienvenida al estudio del Sr. Chow! Felicienta... un nombre muy optimista, y tus posts parecen confirmarlo. Soy amante del cine de Woody Allen, quizás fanático es un poco exagerado.

Un saludo, vuelve cuando quieras, te lo agradeceré.

3:14 p. m.  
Blogger Flu dijo...

Envidia, dime donde vives y te las robo :)

4:29 p. m.  
Blogger najwa dijo...

Apreciado Woody,

Cuida de Carlos y dile que es normal la tristeza cuando llega el momento de cerrar un ciclo, pero que lo mejor de esa etapa perdura y le acompañará en las siguientes.
¿Brindamos por las etapas que vendrán?

Si lo ves le das un beso, otro para ti claro. Cuidate!

Najwa

9:19 p. m.  
Blogger Nepomuk dijo...

Es una de mis favoritas. Pero desde luego hace falta buenos kilos de sensibilidad para poder apreciar lo desgarrado de ese disimule "anda, si estás aqui...¿qué tal?" del Sr. Allen.

El truco con lo del fin de carrera es mirar hacia delante en lugar de hacia detrás. A saber quién o quiénes te estarán esperando en la nueva etapa...

10:52 p. m.  
Blogger Carlos (sr. Chow) dijo...

Hola Flu, ¿qué tal estás? Bueno, te puedo decir dónde vivo, será interesante ver cómo intentas robarme las espadas, jeje.

Un saludo con melena erizada.


Najwa: gracias, dulce bailarina. Menos mal que puedo leerte, porque el Woody de barro pintado se guarda todas las palabras.
Si sólo fuera tristeza porque se cierra un ciclo... pero brindaremos, me encanta que lo propongas.

Por cierto, Woody se guardará las palabras, pero se ha sonrojado incluso más que yo con ese beso que le has dejado... ¡Mmm!

Un saludo, con su brindis.


Nepomuk: Qué agradable. Tú también lo sentiste en ese plano, ¿verdad? Tú también tienes esos "kilos de sensibilidad"... Parece fácil, pero un plano para esa ocasión sólo lo consiguen los maestros.

Un saludo, con un par de kilos de chuletones.

11:18 p. m.  
Blogger Insanity dijo...

Carlos, imagino si Woddy pudiera oírte.
Quizás trataría de hacerte comprender eso de las experiencias fílmicas, desde otros posibles puntos de vista.

...

...” significa que termina una época, y no querer que se termine ocurre por dos simples razones: o lo has pasado tan bien que no quieres que acabe, o has salido insatisfecho y necesitas cambiar algo, alguna pieza, antes de que sea demasiado tarde y pese. En mi caso, es una extraña mezcla de las dos cosas.”
Me gustaría poder saber qué sentirás realmente, en el momento en que te entreguen el diploma.
Pienso que serás una persona realizada profesionalmente (Y no vale preguntarme porqué lo pienso; lo sabes mejor que yo).

...

Tal vez pocos escribieron para ganarse el premio, pero me alegro de que seas tu el que guarde esas espadas.
Me parecen filosos pentagramas sobre el piano.

...

Cantautor-no-mudo, no soy Woody, pero te escucho.
Un gustazo volver a leerte.
Un abrazo y que seas feliz.

4:07 a. m.  
Blogger terminus dijo...

Carlos majo, si puse una foto de mis espadas, mira aquí:

http://photos1.blogger.com/blogger/5175/1697/1600/Espadas.jpg


Otro Abrazo

Edu

10:18 a. m.  
Blogger terminus dijo...

Creo que no sale completo, termina con Espadas.jpg.

10:21 a. m.  
Blogger Carlos (sr. Chow) dijo...

Insanity: Gracias, querida In.

En tu frase del diploma yo también me he puesto a divagar qué es lo que pensaría cuando lo tuviese en mis manos... De repente, me vino una imagen en la que rompo el diploma, en plan universitaro rebelde, jeje. Sinceramente, no me llama la atención (pero no lo rompería, claro). :)

"Me parecen filosos pentagramas sobre el piano". No sabes cuánto me ha encantado esa frase, genial. Se lo diré a todos los que vean las espadas: "son filosos pentagramas encima del piano". Jeje.

Tu saludo reservado.


Terminus: ¡Gracias! Es cierto, vi esa imagen, pero en su momento pasaron desapercibidas las katanas. Solucionado. Gracias, señor Guinness.

Un saludo afilado.

3:01 p. m.  

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